domingo, 8 de noviembre de 2009

PATRIMONIO NACIONAL




Hoy es domingo, la semana muere y con ella una esencia de la España en la que he crecido. Mirando la caja tonta, vi como José Luis López Vázquez, a través de películas y series, iba interpretando al español medio, alto y bajo. Voz, gestos y una calva característica de un personaje característico. Por que eso era la suyo; interpretar personajes. Y es ahí donde opino que radica la profesionalidad del actor. Está claro que siempre hay un toque personal que se va transmitiendo en los diversos papeles, pero como sucede en todo acto artístico. En el caso de José Luis López Vázquez era algo muy notable en las películas de humor. Pero ello no le impidió hacer drama. Ejemplo son La Prima Angélica y el Jardín de las Delicias de Carlos Saura. También Mi Querida Señorita de Jaime de Armiñán, que aunque no la he visto, si he escuchado a Isabel Coixet, en la radio, decir que si la película llega a ser estadounidense, a José Luis López Vázquez le hubiera caído un Oscar.
Este señor ha sido un ejemplo de éxito. Pero éxito alcanzado a golpe de trabajo y más trabajo. Hablo de más de 200 películas. Casi nada, sobre todo hoy día, en que se tiene la fe ciega de que el triunfo ha de estar a la vuelta de la esquina, de forma bonita y barata. Cosas de la generación del microondas y el DVD. José Luis López Vázquez era niño cuando la guerra y tuvo necesidades. Empezó como dibujante y un día tuvo la oportunidad de ser actor. Y eso consistió en empezar, esforzarse, luchar y tirar hacia delante. Unas películas podían ser mejores que otras, pero la profesionalidad exige coger el toro por los cuernos, hacer lo que se pueda, lo mejor que se pueda y saber estar. Creo que el lo demostró.
Vivió en mi barrio (Chamberí) y siempre le recordaré como un señor discreto y elegante. Pero sobre todo por el patrimonio cultural que ha labrado. La cultura y el arte son el rostro o la tarjeta de visita de una nación. España tiene el suyo. Es algo que cambia y evoluciona para mejor o peor. En nuestro caso, hubo una generación que prácticamente ha desaparecido. Fernando Fernán Gómez, Agustín González, Francisco Umbral, Lola Flores, Rocío Jurado, etc. Pero en el arte reside la inmortalidad y es a donde, en esta semana que se muere, ha ido a parar José Luis López Vázquez.

2 comentarios:

CRISTINA dijo...

Qué grande José Luis López Vázquez!!

Bonito post.

Aunque tarde, te leo. Leí el post sobre Barry Lindon, pero no llegué a comentar. Me gustó.

Besos

El Deme dijo...

Uno de nuestros más grandes actores, con una carrera repleta de papeles cómicos y también, dramáticos. Teatro y televisión. Un goya de honor y el respeto y el cariño del público. ¿Qué mas se puede pedir?.