miércoles, 22 de abril de 2009

NO SOS VOS, SON ELLOS

Tras cinco días posvacacionales, dominados por la incertidumbre y el tedio, mi jefe me comunicó en su despacho, que habiendo cerrado el trato con lo que iba a ser mi nuevo espacio profesional, yo quedaba fuera de él. Me explicó, que mi compañero y yo le gustamos mucho al responsable técnico del departamento y quería que nos uniésemos al equipo, pero, el responsable de la parte económica se negó (la cosa esta muy mala) y solamente han pillado al otro becario.
Durante días me había estado haciendo a la idea de trabajar cuarenta horas a la semana y de cómo iba a compaginarlo con la carrera. También me ví currando en el diseño e instalación de enclavamientos ferroviarios, algo que me llenaba de ilusión y perspectivas de futuro. Siempre me han gustado el mundo del ferrocarril y de alguna manera siempre he pretendido trabajar en él. Más aún, cuando las competencias de la empresa llegan a líneas de nueva construcción (alta velocidad en su mayoría) como trazados e instalaciones decimonónicas.
El disgusto que me llevé, la verdad, es que fue grande. Mi jefe insistió en que voy a seguir como estaba (media jornada) y que el hecho de que el responsable técnico estuviese interesado en contratarme me da puntos a favor. Me contó que piensa insistir otra vez dentro de unos meses y me dio ánimos.
El derrotero de lo negativo conduce por bosques inmundos apestados de arañas que envenenan el alma. Ganas tuve de deprimirme, divagar y auto compadecerme, pero ojala todos los dramas en esta vida sean así. Sigo como hasta ahora y mi objetivo es aprobar tres asignaturas en junio y así, poco a poco, algún día ser ingeniero (técnico o de Bolonia) industrial.
Las cosas siguen su curso y en España vuelve a amanecer.

lunes, 6 de abril de 2009

CAMBIOS

Es lunes laborable de Semana Santa y tras un fin de semana de amigos y bricolage casero (he estado pintando la casa) me preparo para irme a estudiar con mi amigo Requis a alguna biblioteca de Ciudad Universitaria.
El miércoles mi jefe me instó a acudir a una entrevista con un posible cliente con el fin de conseguir un contrato para trabajar con ellos en su oficina. Se trata de una empresa francesa de ingeniería la cual tiene un departamento en el que se dedican a diseñar e instalar enclavamientos ferroviarios (sistema que acciona y controla los elementos de vía como cambios de agujas, semáforos, etc.). Lo chungo del asunto es que éramos cuatro candidatos de mi empresa y un puesto vacante, motivado por una baja maternal. También me explicó que lo que buscaban no era un simple delineante, sino alguien que supiese desarrollar el trabajo desde una perspectiva de ingeniería. Además, siempre me ha gustado el mundo del ferrocarril.
La entrevista tuvo lugar al día siguiente y el viernes ya tuve la noticia: les hemos gustado tanto que quieren que trabajemos allí yo y otro compañero. Este asunto me ilusiona mucho y me abre una perspectiva tremenda de ampliar experiencia laboral en un campo que siempre me ha encantado. Además, tanto mi jefe como el responsable técnico de mi nuevo destino, han insistido en que no quieren que deje la carrera y tenga la aspiración a largo plazo de formar parte del equipo de Ingenieros Técnicos.
El gran cambio viene motivado por que es un trabajo de 40 horas semanales en jornada partida y flexible. Como es un asunto de entregar proyectos se incluye echar horas extra hasta tener todo bajo fecha. Esto implica menos horas para el estudio y apenas asomar el morro por la escuela, pero en el fondo es un cambio que me apetece mucho.
Así que como por deseo personal y también empresarial no voy a dejar la carrera, me voy a dar una ducha y a prepararme para echar una buena jornada de estudio.