Dependiendo de la libertad de cada uno puede ser un lugar de estudio o de ocio. Dependiendo también del lugar, cómoda o incomoda.
En la que estoy ahora, se recomienda el uso de tapones o auriculares, ya que el personal la toma como un sitio de tertulias post pubertinas.
La verdad, considero que lo más rentable es estudiar en casa, pero hay días que el cuerpo me pide movimiento y roce social. Aunque cuando el lobo asoma el rabo, me termina siendo más cómodo el estudio hogareño. Veranos de concentración y análisis en calzoncillos e inviernos de recogimiento y oración en bata y pijama.
No obstante, hay ocasiones en que no queda más narices que el espacio común, por necesidad de cambio de aires o por aprovechamiento de horas entre clases y laboratorios. Codos y tapones ante las aspiraciones académicas de Richis y Jenis, Maris luciendo los Tous, pijas con tacones y móviles que suenan en silencio cada 15 minutos, féminas galácticas de escuelas de ingenieros, aspirantes a ingenieros desesperados, gentes felices y relajadas de letras, aplicados de sociales y los que no llaman la atención por que simplemente van a lo suyo.
Hoy día, las bibliotecas son un ejemplo claro de que en España se ve mucho la 5 y de que preocupa lo que hace o deja de hacer el de enfrente, lo que aparenta o se quiere aparentar. El caso es lucirse, como majas o señoritos. España y su sociedad, España y sus estudiantes.
Ya son horas de que concluya este post y me ponga a chapar 3 horas que hay que levantar el país y mover el conocimiento como los camiones las mercancías.
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1 comentario:
Creo que la gran diferencia que ha traido el progreso (en más de un aspecto, vaya contradicción el término "progreso") de los últimos años, se ha pasado de un puritanismo que era en realidad hipocrecía camuflada, siendo ahora espejismo sin matiz. Si bien: oro parece, planta no es... pues ahora creo que para ojos un poco abiertos y medianamente entendidos de lo que verdaderamente vale la pena, ya ni siquiera parece oro (generalizo porque hablo del vulgo, las mayorias nunca han sido lo mejor que hay, ni la mejor opación) y no puede ser tampoco plátano, pues este fálico alimente enriquece, y no es comida de escaparate... El acertijo sería entonces: Plata no parece, Oropel suele ser.
Me encantan las bibliotecas, pero con poca gente, sin ruido, en épocas de NO estudio, y con ancianos leyendo el periodico. Para una biblioteca no pido nada más.
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